Rehabilitan unas toperas legendarias y emblemáticas respetando su cuerpo principal

Adif ha restaurado las toperas históricas de la estación de Barcelona-França manteniendo su estética original.

Toperas rehabilitadas en la estación de Barcelona-França.

Foto: Adif

Cuando el respeto por el patrimonio histórico ferroviario no es algo que esté a la orden del día en este país, la determinación tomada por Adif en Barcelona-França tiene valor en sí misma porque no es lo habitual en su modus operandi, y ahí están recientes las noticias de derribos de edificios y naves sin estudiar una posible restauración, si no en su totalidad sí en parte, para otorgarles un nuevo uso. Un caso de dudosa praxis por parte de Adif en este sentido se ha dado en Jaén, con el derribo de la histórica estación de Vadollano, demolida siendo uno de los elementos ferroviarios más antiguos que había en el término municipal de Linares. En contraposición a acciones como esta de difícil explicación, Adif ha ejecutado con acierto la restauración de las toperas de la estación de Barcelona-França, unas piezas muy emblemáticas dentro de la legendaria terminal sobre las que se han concluido los trabajos manteniendo su estética histórica, es decir, el cuerpo principal de las toperas. La inversión realizada en esta operación ha supuesto a Adif una factura de más de 248.000 euros, y de esta forma las toperas se adaptan a la normativa vigente en cuanto a escenarios de impactos y deceleración.

Estas toperas están instaladas desde la apertura de la estación por parte de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), hecho que se produjo en el mes de junio de 1929, cuando acudió a su inauguración el rey Alfonso XIII. De tipo hidráulico, las toperas han sido modernizadas, respetando su estética externa original, con la instalación de unos amortiguadores de cápsulas de gas hidráulicas sobre la estructura principal de fundición existente desde la vía 3 hasta la vía 14. Esa estructura original fue fabricada en la ciudad inglesa de Ipswich y eran toperas muy avanzadas para su época por su eficiente sistema hidráulico apto para poder absorber impactos. Con el paso de la décadas, este dispositivo hidráulico quedó inutilizado, pero las toperas no se sustituyeron por ser un elemento emblemático de Barcelona-França, tan admirado como el monumental vestíbulo y la marquesina en curva con doble bóveda. En esta operación, se ha aprovechado para reparar la estructura de la topera de la vía 11 dado que recibió un impacto en julio de 2017.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.